El establecimiento funciona bajo la modalidad de cooperativa de trabajo, a través de la Cooperativa La Estación Limitada, por lo que no cuenta con personal en relación de dependencia directa. En este esquema, la actividad se desarrolla de manera estacional, con ciclos de trabajo de aproximadamente tres meses, seguidos por paradas que suelen extenderse entre 15 y 20 días.
Si bien el Sindicato de la Carne no representa formalmente a los trabajadores por tratarse de una cooperativa, desde el gremio mantuvieron contacto con los directivos de la empresa, quienes señalaron que se trata de una situación coyuntural.
“El frigorífico no está operando desde diciembre porque presta servicios a exportadores, que retiraron la producción que enviaban. En parte se debe a que trabajan con cortes kosher y en esta época del año la comunidad judía se retira del mercado hasta enero. Además, el kosher utiliza solo el cuarto delantero, lo que dificulta colocar el resto de la res”, explicó Barrayazarra. En ese sentido, indicó que los directivos adelantaron que antes de fin de mes podrían retomar la actividad, tras una próxima reunión con los exportadores.
Actualmente, los trabajadores perciben ingresos mínimos y existe preocupación ante un posible ajuste de personal, en un contexto de fuerte retracción del mercado interno. “Según la empresa, los salarios están al día, pero hay que aclarar que en las cooperativas, si no se produce, no se cobra. Hoy no hay pagos porque no hay producción. De acuerdo a lo informado, la actividad se reanudaría a fines de enero o principios de febrero”, detalló el dirigente sindical.
En la planta trabajan entre 250 y 300 operarios, una cifra que varía según el volumen de producción y la demanda de los exportadores. Los trabajadores no especializados actualmente no perciben ingresos, mientras que algunos operarios calificados continúan cobrando, debido a la dificultad de reemplazar ese recurso humano cuando se reactiva la producción.
Barrayazarra también advirtió sobre el complejo panorama del sector cárnico: “El consumo interno está cayendo cada vez más y la producción se ve afectada por el fuerte aumento de precios, que impacta directamente en las ventas. A esto se suma la cuestión climática, que provoca retención de hacienda y dificulta su disponibilidad”.
Finalmente, explicó que la falta de hacienda responde a problemas de abastecimiento en grandes centros exportadores como La Plata, Buenos Aires y Santa Fe. “El stock es limitado y los productores hoy pueden retener la hacienda porque hay pasturas, además de una expectativa especulativa ante posibles subas de precios”, señaló.
Por el momento, los trabajadores aclararon que no adoptarán medidas de fuerza, aunque esperan definiciones concretas sobre la fecha de reinicio de actividades en el frigorífico.



