Un análisis de sangre podría anticipar la aparición de Alzheimer hasta con cuatro años de antelación

Científicos de la Universidad de Washington presentan una herramienta que calcula el riesgo y el periodo probable de manifestación de la enfermedad, lo que facilita la detección precoz y el uso de tratamientos preventivos

Los avances recientes en el uso de biomarcadores en sangre permiten una nueva etapa para el diagnóstico temprano y la medicina personalizada en la enfermedad de Alzheimer.

Un equipo de científicos ha presentado un modelo predictivo que, mediante análisis de sangre, permite anticipar la aparición de síntomas del Alzheimercon varios años de adelanto. El avance, publicado en la revista Nature Medicine,podría modificar la forma en que se diagnostica y previene esta enfermedad, que afecta la memoria de millones de personas.

El Alzheimer es la forma más común de demencia y representa entre el 60% y el 70% de los casos. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 57 millones de personas viven con demencia, y se estima que esta cifra podría alcanzar los 139 millones para 2050, lo que acentúa la urgencia de contar con herramientas de detección precoz. Las pruebas sanguíneas se posicionan como un posible punto de inflexión en la reducción de procedimientos invasivos, el acceso a la detección y tratamientos más tempranos.

La investigación estuvo dirigida por Suzanne E. Schindler, profesora asociada del Departamento de Neurología de Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis (WashU Medicine). Los especialistas desarrollaron un “reloj” biológico que estima el inicio de los síntomas en un intervalo de tres a cuatro años. 

En personas de 80 años
En personas de 80 años con niveles elevados de p-tau217 el periodo de aparición de síntomas es a los once años según los investigadores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al utilizar la proteína p-tau217 como marcador —relacionada con las placas amiloides características del Alzheimer—, el modelo reconoce patrones que ayudan a calcular el riesgo y el periodo probable de aparición de la enfermedad.

Las placas amiloide y tau, son proteínas mal plegadas que comienzan a acumularse en el cerebro muchos años antes de que se presenten los síntomas de la enfermedad.

Según los autores, niveles elevados de p-tau217 en sangre se asocian con una mayor probabilidad de desarrollar síntomas en menos tiempo. La edad también influye: en una persona de 60 años con niveles altos, los primeros indicios podrían aparecer después de veinte años; en alguien de 80 años, este periodo se reduce a once años. Para llegar a estas conclusiones, el grupo analizó datos de dos bases de estudio de larga duración en Estados Unidos.

“Los niveles de amiloide y tau son similares a los de los anillos de los árboles:si sabemos cuántos anillos tiene un árbol, sabemos cuántos años tiene”, dijo el doctor Kellen K. Petersen, instructor de neurología en WashU Medicine. 

El análisis de sangre permite
El análisis de sangre permite seleccionar participantes ideales para ensayos clínicos y agilizar la búsqueda de soluciones terapéuticas para el Alzheimer (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Resulta que el amiloide y la tau también se acumulan siguiendo un patrón constante, y la edad a la que se vuelven positivos predice con precisión cuándo se desarrollarán los síntomas de Alzheimer. Descubrimos que esto también se aplica a la p-tau217 plasmática, que refleja los niveles tanto de amiloide como de tau”, dijo el profesor.

Las estimaciones del modelo abren nuevas posibilidades para detectar candidatos a tratamientos preventivos antes del deterioro cognitivo. Los análisis de sangre facilitan la selección de participantes ideales para ensayos clínicos, lo que puede agilizar la búsqueda de soluciones terapéuticas y evitar intervenciones invasivas.

“Nuestro trabajo demuestra la viabilidad de usar análisis de sangre, que son considerablemente más económicos y accesibles que las imágenes cerebrales o los análisis de líquido cefalorraquídeo, para predecir la aparición de los síntomas del Alzheimer”, afirmó Schindler. 

“A corto plazo, estos modelos acelerarán nuestra investigación y ensayos clínicos”, afirmó. “Con el tiempo, el objetivo es poder indicar a cada paciente cuándo es probable que desarrolle síntomas, lo que les ayudará a ellos y a sus médicos a desarrollar un plan para prevenir o retrasar los síntomas”.

La edad influye en la
La edad influye en la predicción del Alzheimer una persona de 60 años con altos niveles de p-tau217 podría presentar síntomas en veinte años (Imagen Ilustrativa Infobae)

Actualmente, los ensayos clínicos en Alzheimer resultan costosos y suelen prolongarse durante años debido a la variabilidad del inicio de los síntomas entre los pacientes. Schindler explicó que muchos afectados desean saber con mayor precisión “cuánto tiempo les queda antes de que aparezcan los síntomas”, una pregunta que hasta ahora los modelos existentes no podían responder en términos de cantidad de años.

A pesar del potencial, el método descrito está en etapas iniciales de validación y no permite prever con exactitud la evolución individual de cada paciente. El equipo dirigido por Schindler reconoce la necesidad de perfeccionar el modelo, incorporar nuevos marcadores sanguíneos y evaluarlo en poblaciones más amplias y diversas. De momento, el uso de estas pruebas se limita al ámbito de la investigación clínica.

Expertos independientes citados por The Washington Post recomiendan prudencia y subrayan la importancia de seguir investigando. 

Andrew Saykin, director del Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de Indiana, señaló que predecir con un margen de solo un año sería muy valioso, pero “aún no hemos llegado a ese punto de precisión”. 

Las pruebas sanguíneas prometen reducir
Las pruebas sanguíneas prometen reducir la necesidad de procedimientos invasivos para detectar el Alzheimer y facilitar un diagnóstico más temprano (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por su parte, Gil Rabinovici, neurólogo de la Universidad de California en San Francisco, consideró que el modelo permite relacionar resultados de laboratorio con una cronología concreta, ayudando a investigadores y médicos. Sin embargo, enfatizó que este “reloj” debe probarse en grupos más diversos antes de ser adoptado ampliamente.

El neurorradiólogo Clifford Jack, de la Clínica Mayo, agregó a The Washington Post que el beneficio real de las pruebas predictivas solo se logrará si avanzan los medicamentos capaces de detener o ralentizar la enfermedad. Explicó que, cuando existan tratamientos aprobados para personas en riesgo, quienes estén en una fase más rápida de progresión serán los primeros en recibirlos.

Hoy por hoy, los tratamientos disponibles ralentizan de forma limitada el avance del Alzheimer. Se están realizando ensayos para determinar si los medicamentos resultan más eficaces en personas aún asintomáticas. Los resultados de este estudio confirman la tendencia a desarrollar herramientas diagnósticas y de prevención basadas en biomarcadores, aunque su impacto definitivo dependerá de la validación científica y de la llegada de fármacos innovadores.

Fuente: Infobae