Durante los cuatro días, vecinos, vecinas y visitantes disfrutaron de una propuesta integral que combinó gastronomía, música en vivo, actividades culturales y espacios pensados para toda la familia. El camarón y el langostino fueron los grandes protagonistas del patio gastronómico, que reunió a productores, instituciones y emprendedores locales, poniendo en valor la identidad portuaria y productiva de la localidad.
El escenario principal ofreció una variada grilla artística que incluyó presentaciones de bandas y artistas locales y nacionales, generando cada noche un clima festivo y de encuentro que se mantuvo a lo largo de toda la Fiesta. Asimismo, el paseo de emprendedores acompañó cada jornada con propuestas que sumaron atractivo al evento.
La edición contó con la participación activa de instituciones whitenses. Desde la organización destacaron el compromiso de las instituciones, el trabajo de quienes formaron parte de la logística y la amplia respuesta del público, que volvió a elegir la Fiesta Nacional del Camarón y el Langostino como un espacio de celebración, identidad y encuentro.
De esta manera, Bahía Blanca cerró cuatro días de festejos que reflejan su historia, su presente y su fuerte vínculo con el mar, el puerto y la comunidad.



