Bahía Blanca rindió tributo a los centenarios de Sosa y Goyeneche

Durante el evento, se entregaron distinciones a la trayectoria a dos personalidades destacadas de nuestra ciudad: el periodista y productor Emilio Turcumán y el abogado y gestor cultural Marcelo Cebrián.

En una noche histórica, el Café Bar Miravalles desbordó de público para inaugurar la 10ª temporada de «Un vermut con la historia». Se descubrió una placa en honor a los máximos ídolos del tango a 100 años de su nacimiento.

El tango no es solo un género musical; es, ante todo, un rito. Así quedó demostrado el pasado sábado 31 de enero en el emblemático Café Bar Miravalles, que lució sus instalaciones totalmente colmadas para dar inicio a la décima temporada del ciclo «Un vermut con la historia».

En esta ocasión, el motivo fue de una relevancia excepcional: el homenaje a Julio Sosa y Roberto «El Polaco» Goyeneche, al cumplirse el centenario del nacimiento de ambos.

La jornada comenzó a las 19:30 con un acto protocolar cargado de simbolismo. Ante la mirada de vecinos y autoridades, se descubrió una plaqueta con la imagen de estos dos colosos de la cultura rioplatense.

Del acto participaron Alejandro Miraballes, titular del mítico recinto; Gisela Caputo, presidenta del Concejo Deliberante; Matías Adolfo Italiano, titular de la Agencia de Innovación y Desarrollo Productivo; Karina Sánchez, Directora de Turismo; y el gestor cultural José Valle, integrante de la Academia Nacional del Tango.

La elegancia de la danza abrió paso a la música. La pareja de baile de Laura Borelli y Gustavo Rodríguez cautivó a los presentes con coreografías de gran refinamiento técnico.

Posteriormente, la renovación generacional del género se hizo presente con el joven cantor Galo Valle, quien interpretó «Cambalache» y «Garúa» con un fraseo que recordó la esencia más pura del arrabal.

El momento culminante de la interpretación vocal llegó con Gaby, «La voz sensual del tango». La reconocida intérprete ofreció versiones antológicas de «A Homero», «Por qué canto así», «Hoy es tarde» y «La última curda», reafirmando su vigencia como una de las referentes actuales del género. Por su parte, la joven Paz Cebrián aportó una cuota de alta emotividad al interpretar «Honrar la vida».

La palabra tuvo un lugar central a través de José Valle, quien realizó una charla magistral matizada con anécdotas inéditas sobre la vida y obra de Sosa y Goyeneche, permitiendo al público conocer el lado humano de las leyendas.

Durante el evento, se entregaron distinciones a la trayectoria a dos personalidades destacadas de nuestra ciudad: el periodista y productor Emilio Turcumán y el abogado y gestor cultural Marcelo Cebrián.

La noche del sábado fue mucho más que un recital. Con gente incluso en la vereda, el Miravalles fue el escenario de una costumbre que se resiste a desaparecer: el vermut al caer el sol, la charla sin apuros y el encuentro social alrededor de una mesa.

En el inicio de este 2026, el patrimonio cultural bahiense demostró que, a un siglo del nacimiento de sus mayores íconos, la llama del tango sigue ardiendo con la misma fuerza que en sus años de gloria.